Tema 31. Los reinos peninsulares en los siglos XIV y XV. Conflictos sociales. Diversidad cultural

Este tema forma parte del bloque de Historia dentro del temario, en clara relación con el tema 29 (La expansión de los reinos cristianos en la península ibérica), el tema 30 (La formación de las monarquías feudales en la Europa occidental…) y el tema 33 (La Monarquía hispánica bajo los Austrias…). A lo largo de la Edad Media se fueron conformando las entidades políticas que hoy conocemos en la península ibérica, proceso que culmina a finales del siglo XIV, por lo que cualquier opositor responsable debe conocer las bases de este tema.

La crisis del siglo XIV

El siglo XIV fue de profunda crisis en los reinos cristianos de la península provocada por malas cosechas y graves epidemias que diezmaron a la población, como ocurría en el resto de Europa y provocaron un descenso en las rentas recibidas por los señores, que para compensar aumentaron la presión sobre los campesinos, en un proceso de refeudalización que provocó graves conflictos sociales. No obstante, a pesar de los problemas, fue avanzando el proceso de reforzamiento del poder real, a la vez que se culminaban la Reconquista.

Los pleitos dinásticos

Por otra parte, los pleitos dinásticos fueron constantes, tanto en Castilla como en Aragón, con permanentes luchas en las que los pretendientes buscaban el apoyo de otros reinos. Cuando, fruto de uno de esos pleitos dinásticos, a comienzos del siglo XV la Corona aragonesa recayó en un miembro de la casa Trastámara que reinaba en Castilla, se establecieron las bases para la futura unión de ambos reinos, lo que ocurrió a finales de siglo con los Reyes Católicos.

La entrada en el siglo XV

Los pleitos dinásticos y las uniones matrimoniales que hicieron recaer las coronas de Castilla y Aragón en la misma dinastía facilitaron la reunión de todo el territorio actual de España en un mismo reino, junto a las posesiones mediterráneas de Aragón, a lo que después habría que añadir las conquistas americanas y los territorios centroeuropeos de la casa de Habsburgo que aportó Felipe I el Hermoso, entrando España en el siglo XVI como la gran potencia europea con Carlos I.

La diversidad cultural

Si durante un tiempo fue posible, aunque con problemas, la convivencia entre cristianos, judíos y musulmanes, el reforzamiento de la monarquía y la construcción de un poder centralizado conllevaron la eliminación de la disidencia, también en el terreno religioso. A finales del periodo estudiado, para judíos y musulmanes solo existían dos opciones: la conversión o la expulsión.

Un test para opositores

Una semana más os proponemos nuestro habitual test, siempre con imágenes sugerentes y atractivas, con la mejor intención de ayudar a los opositores a reforzar sus conocimientos. En este caso os proponemos unas sencillas preguntas sobre algunos de los protagonistas y de los acontecimientos más destacados del tema. La competencia es la base de la oposición, así que ya sabéis, quien pierde paga los cafés. 😉

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