Tema 49. España: la II República y la Guerra Civil

Un tema fundamental.

Evidentemente, la Segunda República y la Guerra Civil no podían faltar en el temario de Geografía e Historia, una etapa crucial para entender el siglo XX español. La caída de Primo de Rivera representaba el último episodio del viejo régimen de la Restauración, basado en el turno de los viejos partidos liberal y conservador y en el fraude electoral. En cuanto a Alfonso XIII, apoyando a Primo de Rivera había ligado su futuro al de la dictadura. Comenzaba así la Segunda República que acometió un ambicioso programa de reformas y modernización para un país pobre y atrasado. Después de cinco años de vaivenes políticos, reformas y contrarreformas, un intento de golpe de Estado acabó convirtiéndose en una guerra en la que los españoles se lanzaron a matarse entre sí con inusitada crueldad. Pero la Guerra Civil no se puede entender sin la decidida intervención de las potencias europeas, que ya se preparaban para una nueva guerra.

Tal y como señala Hugh Thomas, lo cierto es que una vez comenzada la guerra, uno de los dos bandos contendientes tendría que ganarla y fue el bando sublevado el que mejor preparado estaba: contaba con las mejores tropas y los mejores oficiales, dispuso de ayuda internacional prácticamente ilimitada y tuvo una mejor organización. El elevado número de víctimas de la represión en la retaguardia de ambos bandos es el reflejo del intento de eliminicación física del advesario. Sin entrar en comparaciones, lo cierto es que el bando sublevado, como ganador de la guerra, continuó la represión con extrema dureza por lo menos hasta 1946. Es lo que Preston ha calificado como una inversión en terror, que permitió gobernar a Franco prácticamente sin oposición hasta 1975.

Un temario pensado para el opositor

Invertimos mucho esfuerzo y mucho tiempo en la elaboración de un temario que cumpla las necesidades del opositor. Sobre este tema en concreto se pueden escribir docenas de páginas, tanto los cinco años de la República como los tres de la guerra fueron muy intensos y agitados. Pero el opositor no necesita un tema enciclopédico con un relato infinito y amorfo, necesita un tema con la extensión justa para poder volcarlo en el examen, con una estructura bien definida y una redacción clara que facilite la comprensión. Eso es precisamente lo que le ofrecemos al opositor. Hemos dedicado mucho tiempo al temario para que el opositor pueda concentrarse en su estudio.

Un test para opositores

Estamos sinceramente convencidos de que no se puede estudiar un tema sin conocer los rostros de los principales protagonistas. Por eso os proponemos nuestro habitual test, esta vez un poco más largo. Sube la apuesta, el que pierde paga café y cruasán 😉 .

 

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