Tema 42. Imperialismo y expansión colonial. Los conflictos internacionales antes de 1914

Tema 42. Imperialismo y expansión colonial. Los conflictos internacionales antes de 1914

Por aquí tenemos un par de test (test 1, test 2) y una película muy interesante sobre este mismo tema. Y si te animas, tenemos un montón de test para repasar todos los temas y unas cuantas películas que te pueden ayudar.

La semana pasada empezamos nuestra serie El personaje del tema, en la que iremos destacando a una persona de cada tema. No se trata de un elección objetiva, sencillamente nos fijamos en un personaje que nos llama la atención por algún motivo. Por supuesto, cada lector puede tener su propia opinión sobre quién sería, a su juicio, el personaje destacado del tema.

El canciller de hierro que dominó la escena europea

En este caso, probablemente coincidiremos con muchos lectores al seleccionar a Otto von Bismarck (1815-1898), el canciller de hierro, como personaje del tema. Durante 30 años ocupó sucesivamente, y de forma prácticamente ininterrumpida, los cargos de primer ministro de Prusia primero y canciller del Imperio alemán después. Desde esa responsabilidad gobernó a una potencia emergente, como era Alemania, que venía a alterar el equilibrio europeo.

Bismarck jugó un papel clave en la Europa del último tercio del siglo XIX, por decirlo en palabras de Eric Hobsbawm, fue el «indiscutible campeón mundial en el juego del ajedrez diplomático multilateral”. Supo mantener un difícil juego de alianzas (a menudo recogidas bajo el nombre de sistemas bismarckianos) para evitar el enfrentamiento con Francia, herida en su orgullo por la pérdida de Alsacia y Lorena en la guerra franco-prusiana de 1871. Una guerra que, por si eso fuera poco, había terminado con la proclamación del Imperio alemán en el mismísimo palacio de Versalles, siendo Bismarck uno de sus principales artífices.

La complicación de la situación en los Balcanes resquebrajó el sistema de alianzas tejidas por Bismarck, y su salida del Gobierno en 1890, por decisión del joven e impetuoso káiser Guillermo II, suele marcarse como el inicio de los desastres que asolaron Europa durante medio siglo. La sucesión de acontecimientos posteriores a su destitución contribuyen a forjar el mito de Bismarck: sin él al mando, la desestabilización del viejo equilibrio europeo desembocó en la Primera Guerra Mundial que, a su vez, terminó provocando la Segunda Guerra Mundial. Es fácil pensar que con Bismarck todo eso no habría pasado. Pero nunca lo sabremos, el historiador solo puede trabajar con lo que realmente ocurrió. Aunque quién sabe, quizá algún día podamos hacer simulaciones con ordenador para responder a la pregunta de «¿Qué habría pasado si…?«

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