Claves para una buena práctica en oposiciones de Geografía e Historia

Una de las grandes desventajas a las que se enfrenta el opositor de Geografía e Historia se encuentra, claramente, en el desarrollo de la prueba práctica. Son muchos los que fracasan en sus intentos de presentar un examen equilibrado y muchos otros no logran presentar con solvencia las soluciones a las prácticas que se les proponen. Este reto necesita de ciertas pautas a la hora de su preparación y su desarrollo en el día de la prueba. Veamos algunas de esas claves en esta breve guía que te proponemos desde Opohispania:

1. El buen opositor es el opositor completo. De nada vale en este examen ser una eminencia en historia del arte si luego no voy a ser capaz de analizar un fragmento de Cicerón, o de identificar una diaclasa kárstica. El opositor que aspire a obtener un resultado competente debe poder responder con solvencia en las tres disciplinas que se plantean en las pruebas. Si una de ellas queda en blanco o con una respuesta deficiente lo más común suele ser que la prueba global fracase. Por tanto, hay que preparar todas las áreas del temario.

2. Las formas lo son todo. Incluso aquellos aspirantes que poseen muchos conocimientos cometen a veces el error de presentar sus prácticas de forma excesivamente ensayística. Es necesario tener un esquema de actuación que facilite una estructura básica en la prueba. Esta forma de plantear el ejercicio facilitará mucho su corrección ante tribunales que, muy a menudo, no son expertos en los temas tratados y cuyas herramientas a la hora de valorar son mucho más amplias que el conocimiento académico.

3. Interrelación entre el temario y las prácticas. Cada práctica que me prepare tiene una estrecha relación con uno o varios temas del bloque teórico. Conocer dichos temas es la mejor garantía para respaldar con solvencia el apartado teórico de la práctica. De modo que mi planificación de estudio debe incluir temas que me ayuden a respaldar las prácticas que quiero preparar. Debo conocer los temas relacionados con las prácticas que llevo preparadas.

4. Una buena organización del tiempo. Es necesario dotar de entidad a la preparación de las prácticas en mi planning de estudio. Esta prueba suele ser el 50% del examen teórico y como tal debe ocuparnos al menos, la mitad del tiempo de estudio. Aquellos opositores que, o bien dejan las prácticas para el final, o bien sólo preparan dos o tres supuestos prácticos descontextualizados fracasan en la mayoría de los casos. Por tanto, debes dedicar la mitad del tiempo a las prácticas.

5. Agrupamiento inteligente. Elegir un itinerario de temas que se compaginen con las prácticas que voy a prepararme resulta esencial para un modelo coherente de trabajo. Si quiero economizar mis esfuerzos debería planificar las prácticas que me voy a preparar una vez me he estudiado los temas teóricos que me sirven de base. De esta forma dispondré de los conocimientos clave a la hora de prepararme la práctica.

6. Las lecturas son clave. Una buena bibliografía complementaria es básica a la hora de preparar una fase de prácticas decente. Debes poder presentar notas y referencias en el desarrollo de tus prácticas. Por tanto, diseña un itinerario de lecturas que complementen tus prácticas.

Buena parte de este trabajo depende de una adecuada organización, un esfuerzo de búsqueda y preparación de materiales que el opositor debería poder llevar a cabo. Desde Opohispania hemos hecho ese trabajo por ti. Tenemos las prácticas preparadas, estructuradas y listas para tu preparación, te enseñaremos como estudiarlas, te asesoraremos sobre las lecturas complementarias y te guiaremos en tu camino hacia el éxito en tu examen. Ven y compruébalo.

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