Tema 64. La arquitectura en los siglos XIX y XX. El Modernismo

Un tema clave en el temario

Si todos los temas son importantes, dentro del bloque de Arte del temario este tema es clave para entender la arquitectura del siglo XX. Lo que ocurrió durante la segunda mitad del siglo XIX y el primer tercio del XX supuso una ruptura absoluta con todo lo que se había hecho en los 2500 años anteriores, abriendo una etapa de posibilidades infinitas. Todo opositor y todo profesor responsable debe dominar los conocimientos básicos de este tema.

Suele ocurrir que aquellos opositores que no han estudiado Historia del Arte en la universidad se sientan un tanto inseguros o incómodos en los temas de arte. Es lo normal cuando el temario abarca tres disciplinas diferentes. Para tratar de lidiar con este inconveniente, en Opohispania nos hemos preocupado de redactar el temario de forma clara, con un lenguaje preciso que se entiende en la primera lectura para que el opositor solo deba preocuparse de memorizarlo

La arquitectura y el desarrollo industrial

Durante veinticinco siglos la arquitectura occidental estuvo dominada por los órdenes clásicos surgidos en la antigua Grecia y por los arcos y las bóvedas que difundieron los romanos, hasta que en la segunda mitad del siglo XIX aparecieron nuevas formas de construir. La industrialización y el desarrollo científico pusieron a disposición de los arquitectos e ingenieros dos nuevo materiales de construcción, el acero y el hormigón armado, que ofrecían unas posibilidades casi ilimitadas y obligaban a repensar todo el proceso constructivo.

La arquitectura historicista

También durante el siglo XIX apareció la corriente historicista que recuperaba estilos del pasado, en algunos de los cuales la herencia clásica era evidente. Mientras se iba definiendo cómo había de ser ser la arquitectura del siglo XX, las dos nuevas tendencias, historicismo e industrialización, se mezclaban en algunos edificios emblemáticos, como la estación de ferrocarril de Saint Pancras en Londres, una gran obra de ingeniería construida con estructura metálica y con una fachada que mezcla elementos neorrománicos y neogóticos.

El modernismo

En ese contexto apareció el modernismo, un movimiento breve pero intenso, que abarcaría las dos últimas décadas del siglo XIX y las dos primeras del XX y que fue conocido con diferentes nombres en toda Europa: modernismo en España, Art Nouveau en Bélgica y Francia, Jugendstil en Alemania, Modern Style en Reino Unido, Floreale en Italia o Sezessionstil en Austria. Surgió como respuesta a las normas estrictas del academicismo, reclamando la libertad creadora sin sujeción a cánones preestablecidos. También supuso una defensa de los oficios y la artesanía frente a la producción industrial en serie. La estética modernista rechazaba la arquitectura historicista y buscaba nuevas formas inspirándose en la naturaleza. Aunque se extendió por toda Europa, fue en Barcelona donde eclosionó con más fuerza de la mano de diferentes arquitectos entre los que hay que destacar a Gaudí, autor de un estilo único.

La arquitectura moderna

Pero fue la arquitectura moderna, surgida en el periodo de entreguerras y basada en criterios racionalistas, el movimiento que consiguió romper definitivamente con la herencia clásica gracias al trabajo de arquitectos como Gropius, Mies van der Rohe, Le Corbusier o Wright (este último dentro de la denominada arquitectura orgánica). Entre las principales características de la arquitectura moderna hay que citar el predominio de líneas y formas geométricas sencillas, la planta libre, los paramentos lisos de color uniforme con predominio del blanco y el uso del acero, el hormigón armado y el vidrio como materiales constructivos. A partir de la década de 1950 la arquitectura entró en una época de gran diversidad, con innumerables corrientes y movimientos arquitectónicos.

Un test para opositores

Aquí os dejamos nuestro habitual test para opositores, en esta ocasión con edificios y arquitectos que todo opositor debe conocer. Un minuto de relax para reforzar nuestros conocimientos sobre el tema. Ya sabéis, quien pierde paga los cafés. 😉

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