Una plaza es para ti

Una plaza es para ti

Photo by Robert Zunikoff on Unsplash
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Mañana es el día D por el qué sufrimos y con el que soñamos desde hace meses.

Han sido muchas horas de esfuerzo sacrificadas a nuestros placeres y a nuestros seres queridos. Ha sido un esfuerzo ímprobo, enorme, impresionante. Desde la cima de la montaña que henos alcanzado podemos contemplar el valle de nuestra sabiduría, la altura de nuestro crecimiento personal.

Desde la playa del desembarco, que ya se dibuja al amanecer, Podemos contemplar la increíble estela de sacrificio, constancia y fe que nos ha traído hasta aquí.

En realidad sigues tu impulso, tu vocación y tu sueño de difundir la cultura, porque para ti es importante desde tu infancia. Mañana, tus abuelos y tus padres, quienes se enorgullecieron de tus primeras letras y trabajos infantiles, estarán a tu lado, esperando que vuelvas a casa con la misma alegría de tu infancia. Van a estar nuevamente orgullosos de ti. Y tú sabes que una parte de tu triunfo se debe a su amor.

Somos grandes. Nos hemos ganado el derecho a disfrutar el día de mañana como un hito en nuestra vida. Estamos orgullosos de lo que hemos hecho. Y lo volveríamos a hacer.

Mañana es una oportunidad más para crecer, para demostrar lo que valemos, para alcanzar nuestro sueño de libertad. Serenidad, confianza, espíritu positivo.

Una plaza es para ti.

Seguramente tu plaza te está esperando ya este año y sea tuya dentro de algo más de un mes. Quizá se haga esperar algo más. Lo que sea será para bien. Lo que es seguro es que una plaza es tuya porque no te rendirás jamás. Nunca.

Nuestro ruego

Que las estrellas te acompañen. Que Dios te ilumine. Y que las bolas y los textos te permitan demostrar quién eres, cuánto sabes y como fue de poderoso y fructífero tu esfuerzo para merecer estar entre los mejores. Un fuerte abrazo.

Soneto

Y me he permitido componer esta mañana este soneto que espero que te guste.

A las oposiciones

Atravesando mares virulentas
firme al timón, surcando a solas
la inmensidad rugiente de las olas
y el pavoroso son de las tormentas

sufrí, crecí, soñé… con las imprentas,
autores, obras, temas… y sus bolas.
Hoy canto su rumor, soy caracola,
Formo parte del mar que me acrecienta.

Y así llego hasta ti, sereno puerto,
luciendo orgullo por mi travesía
y la esperanza de cumplir mi anhelo.

¡Y es que tanto he crecido en mar abierto
y hay tanta luz que me acompaña y guía
que ya soy luz del mar que alumbra el cielo!

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