Un decálogo para los momentos previos al examen

Se aproxima el temido día del examen teórico, por lo que es buen momento para reflexionar sobre algunas pocas pautas que nos ayuden ha sobrellevar ese día de la mejor forma posible. No existen recetas mágicas ni guías milagrosas, sin embargo, todo buen opositor debería conocer algunas rutinas clave. Aquí os sugerimos algunas:

  1. Descanso. Es importante acudir el día del examen con un mínimo razonable de horas de sueño. No podemos aspirar a tener un plácido sueño de verano, pero si que podemos forzarnos a relajarnos unas horas en la cama. Será una de las claves para tener la mente lúcida.
  2. ¿Repaso en la jornada previa? Aunque todos nos guardamos algunos detalles que pulir en la jornada previa conviene no abusar y dejar ese día como jornada de descanso. Procura relajar la mente, come bien, y pasa una jornada de descanso que te permita predisponer tu cuerpo para el examen lo mejor posible.
  3. Rodéate adecuadamente. Son horas clave y conviene alejarse de ruidos, rumores y gente tóxica que perturbe esa jornada. Charla con gente que te calme y procura no hablar ni del examen ni del proceso.
  4. Anticipación. Planifica el desplazamiento con tiempo. Despiértate temprano para así llegar pronto. Procura llegar con media hora de antelación al llamamiento. Tómate tu tiempo para buscar el sitio y elimina así los focos de estrés externos que pueden distraerte y anticipar cierta sensación de nerviosismo inerte.
  5. Aliméntate adecuadamente. Procura cenar con normalidad y desayunar antes del examen. Haz el esfuerzo porque te esperan horas de bastante tensión mental y trabajo. Es bueno que lleves contigo algún pequeño aperitivo o tentempié por si te ves con la necesidad durante el examen.
  6. Controla el tiempo. Se bastante riguroso con la organización temporal del examen. Procura establecer bien el tiempo que le vas a dedicar a cada apartado de el examen y se fiel a tu plan. Es aconsejable llevar consigo un reloj y controlar en todo momento la progresión de nuestro trabajo.
  7. Relajación. Si no puedes controlar los nervios, espera 5 minutos y respira hondo hasta  tranquilizarte y después retoma el examen. Tus resultados mejorarán.
  8. Tiempo muerto. Si controlas bien el tiempo durante el examen, viene bien aprovechar el tránsito del tema a las prácticas para una breve interrupción. Pide permiso para ir al servicio, despejar la mente unos instantes y volver con más fuerza para terminar tu gran trabajo.
  9. Materiales. No olvides preparar bien el material necesario el día anterior, desde tres o cuatro bolígrafos hasta calculadoras o reglas si las necesitas. Cualquier detalle por nimio que parezca ayudará a encontrarte más seguro de ti mismo y a obtener mejores resultados.
  10. Y finalmente: Motivación. No es un día triste ni aciago, es tu día. Puedes hacer grandes cosas, de hecho, estás a un paso de conseguir tu ansiado objetivo. Cree en ti y trabaja para ello, porque este es tu examen, este es tu día y nadie va a arrebatarte la posibilidad de demostrarlo.

Desde Opohispania os deseamos la mejor de las suertes a todos.

Comparte esta entrada
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter