Tema 71. Revolución científico-técnica en el siglo XX. Implicaciones en la sociedad

Tema 71. Revolución científico-técnica en el siglo XX. Implicaciones en la sociedad

Cine y oposiciones. Estudio y diversión. Trabajo y disfrute. Buscad el paralelismo que más os guste. Mientras pasamos un rato agradable viendo alguna de las películas que recomendamos por aquí, ayudamos a nuestro cerebro a fijar ideas y a recordar datos. Además de estas recomendaciones de películas, ya sabéis que tenemos más de un centenar de test sobre todos los temas para ayudar con los repasos.

Hoy os proponemos Descifrando Enigma (The Imitation Game, 2014) dirigida por Morten Tyldum, un director noruego no demasiado conocido pero que con esta película alcanzó un notable éxito. Se trata de un producción inglesa basada en la biografía de Alan Turing escrita por Andrew Hodges (Alan Turing: The Enigma, 1983) que narra el proceso mediante el cual se consiguió descifrar el funcionamiento de la máquina Enigma, con la que los alemanes transmitían sus mensajes durante la Segunda Guerra Mundial. El sistema de encriptado alemán era tan sofisticado que los aliados pensaban que sería imposible descifrarlo.

El reparto está compuesto por actores ingleses quizá no muy conocidos pero con dilatadas carreras. Destacan los dos protagonistas principales. Benedict Cumberbatch, que ya había participado en producciones importantes (El topo, War horse), interpreta a Alan Turing, en un trabajo que le valió la nominación al Óscar. También fue nominada Keira Knightley, probablemente la actriz más conocida del reparto (Love actually, El rey Arturo, Orgullo y prejuicio), que da vida a Joan Clarke, la única mujer que trabajó en el equipo que consiguió descifrar Enigma.

No es exagerado afirmar que Alan Turing (1912-1954) se cuenta entre los científicos más destacados de la historia. Desde muy joven resultó evidente para todos cuantos le conocieron que estaba dotado de un talento extraordinario para las matemáticas. Ya antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando todavía no había cumplido los 30 años, había hecho aportaciones fundamentales a la computación y a la inteligencia artificial. Al terminar la guerra, entre 1945 y 1947, participó en el diseño de uno de los primeros ordenadores tal y como los entendemos hoy, el Automatic Computing Engine (ACE), desarrollado en el National Physical Laboratory del Reino Unido.

La carrera de Alan Turing se vio interrumpida en 1952, cuando fue procesado por haber mantenido relaciones homosexuales, algo que nunca intentó negar y que era considerado delito en aquel momento ( 😮 ). Sentenciado y condenado, eligió la castración química como alternativa a la cárcel. A partir de la denuncia se encontró con grandes dificultades para continuar su trabajo. Falleció envenenado en extrañas circunstancias en 1954, aún no está claro si se trató de un suicidio o de un accidente. En 2013 fue indultado y rehablitado a título póstumo 🙁 . Aunque todo buen historiador debe alejarse de la historia-ficción, es inevitable pensar en los avances científicos que podría haber realizado de no haber sufrido un final tan trágico y prematuro.

Mientras estamos leyendo este blog en nuestro móvil o en nuestro ordenador, debemos recordar que eso es posible, en gran medida, gracias al trabajo de Alan Turing.

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