Tema 40. Transformaciones agrarias y proceso de industrialización en la España del siglo XIX

El tema 40 es clave en el temario de Historia. Los problemas para llevar a cabo reformas económicas y políticas de cierto calado a lo largo del siglo XIX están en la base de los importantes conflictos sociales que afectaron a España durante buena parte de su historia contemporánea. Resulta, por lo tanto, esencial para todo opositor tener un conocimiento preciso del difícil proceso de modernización de las estructuras económicas del país.

Un tema con la extensión justa

De este tema, como de cualquier otro, podemos escribir tantas páginas como nos propongamos, no faltan los acontecimientos, los datos, ni los personajes y las fuentes son abundantes. Solo hay un problema, el tiempo del que disponemos en el examen es limitado. De poco nos sirve un tema de 50 páginas si después solo podremos escribir 6 u 8 en el examen. Esa es una de las claves del método Opohispania, temas con la extensión justa para poder ser volcados en el examen. Eso representa una dificultad añadida a la hora de elaborar un temario, es mucho más fácil redactar un tema de 50 páginas que de 8, hay que diferenciar lo esencial de lo accesorio y hay que hacer un gran esfuerzo para identificar y sintetizar las ideas principales. Ese es el trabajo que hemos realizado en Opohispania para que el opositor solo se tenga que preocuparse de estudiar.

Los problemas de la industrialización

España se incorporó tarde a la industrialización, permaneció prácticamente ajena al proceso iniciado en Inglaterra en la segunda mitad del siglo XVIII y llegó 20 años tarde a la denominada Segunda Revolución Industrial que alcanzaba a países como Alemania, Francia, Bélgica, Japón y EE. UU.

Ya en el siglo XVIII los gobernantes ilustrados eran conscientes de que España necesitaba un proceso de modernización para incorporarse a las corrientes europeas y se fijaron en las limitaciones de la agricultura para servir de base al cambio, aunque el alcance de sus reformas fue limitado.

Durante todo el siglo XIX los diferentes gobiernos fueron introduciendo reformas en la agricultura para acabar con las viejas formas jurídicas feudales e implantar unas relaciones de propiedad típicamente capitalistas. No obstante, la debilidad estructural de la agricultura española impidió que pudiera aportar los capitales, la mano de obra y la demanda de manufacturas que la industria necesitaba, algo que había resultado esencial en Inglaterra.

La baja productividad de la agricultura, la existencia de una gran clase terrateniente y una extensa masa de campesinos sin tierra o las dificultades geográficas para la articulación de un mercado nacional fueron algunos de los problemas más importantes.

A finales del siglo XIX España consiguió incorporarse con retraso a la Segunda Revolución Industrial que habían emprendido buena parte de los países occidentales, un retraso que no se pudo salvar hasta la segunda mitad del siglo XX.

Un test para opositores

Como siempre, nos tomamos la libertad de haceros llegar un sencillo test con el que pensamos que ayudamos a fijar conceptos, al asociar ideas e imágenes, a la vez que pasamos un breve momento lúdico. Es imprescindible observar con detenimiento los retratos de los protagonistas de la época, esos rostros nos quieren decir algo. Ya sabéis, quien pierde paga los cafés. 😉

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