Tema 20. El conocimiento histórico. Tiempo histórico y categorías temporales. El historiador y las fuentes. Explicación y comprensión en la historia

Este es el tema que abre el bloque de Historia en el temario, estrechamente relacionado con el tema 21 (Grandes Líneas de investigación histórica en los siglos XIX y XX), ambos dedicados a la reflexión sobre el objeto, los procedimientos y los límites de la historiografía. Todo opositor que se precie debe tener unos conocimientos claros sobre ambos temas. Difícilmente se puede aprender la historia si no se conocen las bases y la evolución de la disciplina académica que se encarga de su estudio.

El objeto de la historia

La historia se ocupa de estudiar las sociedades humanas a lo largo del tiempo, intenta describir los cambios sociales y sus causas. Como disciplina que estudia y explica el pasado, presenta unas características específicas y es necesario reflexionar acerca de cómo se adquiere el conocimiento histórico, su finalidad y sus limitaciones.

Hasta el siglo XIX la historia no pretendía nada más que un mero relato cronológico de los hechos del pasado, pero ya en el siglo XX esa visión se reveló como insatisfactoria, los historiadores buscaban conocer los motivos de los cambios sociales. Dejaron, por lo tanto, de lado la historia política de reyes y grandes batallas y ampliaron su campo de interés hacia otras disciplinas imprescindibles para conocer los cambios sociales, como la demografía, la economía o la sociología.

Ante la pregunta de qué debe explicar el historiador, parece asentarse la opción de explicar los cambios sociales en su contexto y la relación de los diferentes actores con dichos cambios.

El método científico

El gran desarrollo experimentado por la ciencia en el siglo XIX hizo que los historiadores se interesaran por el método científico y lo incorporaran a su forma de trabajar. Desde entonces se viene produciendo una profunda reflexión acerca de si es posible adquirir un verdadero conocimiento científico sobre la historia y de ser así, qué implicaciones tendría.

El método científico como forma de adquirir conocimiento histórico está plenamente asentado, revelándose como muy útil. El tratamiento riguroso de las fuentes, en tanto que evidencias sobra las que asienta la reconstrucción del pasado que realiza el historiador, así como la comunicación y el debate dentro de la comunidad científica, constituyen la garantía de veracidad sobre la que se asienta el conocimiento histórico.

Superada ya la ambiciosa pretensión de encontrar leyes universales para las sociedades humanas, al modo de las ciencias experimentales como la física, la historia se centra en discutir sobre sus propios problemas epistemológicos.

Un test para opositores

Como es habitual os traemos nuestro test para opositores. Un pequeño momento lúdico que a la vez nos sirve para repasar. Ya sabéis, quien pierde paga los cafés. 😉

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