Pilares de un opositor (de Geografía e Historia, o no)

Si tuviéramos que elegir los pilares básicos de un buen opositor de Geografía e Historia, o cualquier otra especialidad, afrontaríamos un ardua tarea. Y es que no es sencillo determinar cuál es la cualidad maestra o la pieza clave en el éxito de un opositor. Ya hemos comentado desde Opohispania en varias ocasiones algunos de los aspectos fundamentales, como la gestión del tiempo, la bibliografía, o un buen material, pero nunca nos hemos preguntado ¿Existe esa combinación perfecta de factores que predisponen a un aspirante como el perfecto opositor? La perfección no existe, evidentemente, sin embargo si que creemos desde Opohispania que si se reúnen los factores adecuados el éxito está prácticamente garantizado. ¿Cuáles son esos pilares?

La motivación. Creer de verdad que somos capaces de hacerlo es el paso inicial clave para poder hacerlo. Dado que es una tarea de largo recorrido, vamos a necesitar recordarnos a nosotros mismo muchas veces que se puede y que estamos en el camino a conseguirlo. De modo que empieza por convencerte de tus posibilidades. Porque están ahí, solo tienes que buscarlas.

Un buen material. Tanto si te preparas para oposiciones de policía, como si aspiras a profesor, o a notario el material de preparación es fundamental. Un material que interrelaciones teoría y práctica, que sea equilibrado, que se fundamente en un buen trabajo bibliográfico y que responda a los criterios del examen es la pieza esencial para lograr el éxito.

Una buena organización. Ya hemos visto en otros post la diversidad de opositores que existen así como la variedad de usos del tiempo que estos hacen. Conocerte a ti mismo y elaborar (solo o con ayuda) un buen plan de trabajo va a resultar fundamental. Tener objetivos a corto, medio y largo plazo alcanzables y medibles es una pieza esencial en esto, dado que te ayudará a valorar tu progresión y cuantificar el éxito de tu plan.

Una dosis de constancia. No desistir en los momentos duros distingue el éxito del abandono. Para ello es necesario tener una buena motivación, un buen contexto social que te apoye en los momentos difíciles así como un buen plan de trabajo que te permita rápidamente volver a ponerte manos a la obra.

No ser resultadista. Hay que evitar a toda costa vincular el esfuerzo con el resultado directo. Las oposiciones de secundaria son un esfuerzo importante que va a requerir en la mayoría de los casos varios intentos. El buen opositor debe estar preparado para ello y plantearse el reto con cierta perspectiva. De lo contrario la ansiedad o la decepción se llevarán por delante nuestro proyecto y envenenarán el proceso.

Y por supuesto la suerte. Uno no controla la entropía pero sí que puede forzar los hechos. Cuando un opositor se prepara un buen número de temas y prácticas cualquier examen puede parecer un examen con suerte. No se trata de esperar a la suerte sino de buscarla.

Al final, el proceso es tan complejo y tiene tantas variables que difícilmente podemos controlarlo todo. Sin embargo, a veces tendemos a olvidar que aquello que está en nuestras manos es más importante de lo que creemos. De modo que procura reunir ese conjunto de factores que algún día determinarán el éxito en tu empresa.

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