La importancia de un buen temario que nos ahorre tiempo

El opositor necesita tiempo.

Si nos preguntan qué es lo que más necesitamos cuando estamos preparando una oposición, seguramente contestaremos “tiempo”, tiempo para memorizar el temario, para preparar la programación y el comentario, para realizar las imprescindibles lecturas complementarias, para cocinar una comida decente, para descansar las horas necesarias, para hacer un poco de ejercicio, para darle un repaso a la casa que está hecha un desastre, para pasar un rato con la familia, para tomarnos una cerveza o un café con los amigos, para ir al cine (una utopía) o para hacer las mil cosas que hacemos normalmente cuando no somos opositores. Si además estamos trabajando, bien sea como interinos, o bien en cualquier otra actividad, nuestra necesidad de tiempo comienza a ser acuciante. Y si como colofón a todo lo anterior tenemos hijos, la búsqueda de tiempo se convierte casi en una obsesión.

En Opohispania te ofrecemos tiempo

¿Qué podemos hacer? Lo primero, tal y como hemos comentado aquí en otras ocasiones, es no obsesionarnos y establecer una buena programación semanal de trabajo. Lo segundo, por extraño que parezca, es conseguir que alguien nos dé tiempo. Eso es precisamente lo que ofrece el temario de Opohispania, tiempo. ¿Cómo? Vayamos por partes.

Ofrecemos un temario listo para ser utilizado.

Muchos opositores se sentirán capacitados para prepararse un buen temario y tienen razón, sin duda, estamos convencidos de que es así. Pero un tema mínimamente sólido no se prepara en una mañana, si nos decidimos a confeccionar nuestro propio temario completo debemos tener en cuenta que es un trabajo que nos llevará meses, lo que en la práctica se traducirá en que el primer año de oposición tendremos muy poco tiempo para estudiar y por lo tanto, pocas probabilidades de aprobar. Así pues, conseguir un buen temario como el que ofrecemos en Opohispania ahorra meses de trabajo al opositor.

Una extensión de los temas pensada para el opositor

Aquí lo hemos repetido varias veces, escribir cincuenta o cien páginas sobre el románico o el gótico, solo por citar un par de temas, es muy fácil, la información disponible es prácticamente infinita. Lo realmente complicado es redactar un tema con una extensión ajustada a las necesidades del opositor, decidir qué se incluye y qué no. Si redactamos con rigor cincuenta páginas sobre el románico, nos quedará un tema sin duda completo y sólido, pero a la vez absolutamente inútil. Si nos decantamos por ese modelo de temario tendremos que dedicar muchas horas a resumirlo porque en el examen no seremos capaces de escribir más allá de seis u ocho páginas. En Opohispania ofrecemos unos temas con la extensión adecuada, el opositor puede añadir sus propias aportaciones para personalizarlos y adaptarlos a su gusto, pero están listos para ser estudiados.

Un temario actualizado

Cuestiones como el Brexit, los transgénicos, la crisis de la deuda soberana o el progreso de China como potencia en energías renovables no aparecen en todos los temarios. Por eso en Opohispania nos hemos preocupado de ofrecer al opositor un temario riguroso y actualizado, para que pueda tener ventaja frente a otros opositores con temarios más anticuados (y aunque parezca mentira, son muchos, solo hay que echar un vistazo por internet).

Un temario estructurado

La organización de la información en los temas también es importante. Una simple acumulación de ideas como una masa amorfa no resulta muy útil, aunque sean correctas y estén bien explicadas. El tema debe tener una estructura interna, a base de conceptos definidos claramente e interrelacionados, con un relato implícito que facilite su comprensión. Organizar la información es otro de los trabajos que en Opohispania hacemos para los opositores, los temas están perfectamente estructurados en torno a las ideas principales y cada concepto encaja con los anteriores y los posteriores.

Un temario bien redactado

Por último está el estilo de redacción. Todos hemos leídos temarios en los que el estilo es artificialmente ampuloso y rimbombante, con frases grandilocuentes, seguramente intentando ocultar las carencias del contenido. En todo caso, resulta un estilo pretencioso y poco claro que dificulta la lectura. Sin duda el estilo debe ser riguroso y claro, sin caer en coloquialismos o en enunciados demasiado sencillos. Eso hace que la lectura del tema sea fluida y su memorización más fácil a la vez que nos garantiza una redacción sólida el día del examen. Pero redactar así lleva su tiempo, el tiempo que nos hemos tomado en Opohispania para que el opositor disponga de un gran temario.

Hemos invertido mucho tiempo para ofrecérselo al opositor

Tiempo es lo que no tiene el opositor y tiempo es lo que le ofrecemos en Opohispania. No podemos cambiar las leyes de la física y conseguir que el día tenga 30 horas (estamos trabajando en ello 😉 ), pero hemos invertido mucho tiempo en la confección de un temario de gran calidad para facilitarle el trabajo al opositor y que pueda disponer de más tiempo para centrarse en el estudio, sin tener que distraerse con las tareas preliminares.

Preparar una oposición supone un enorme esfuerzo al que hay que dedicar mucho tiempo, tenemos que elegir un buen temario para que no sea en vano.

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