¡Ponte a prueba! 32/2020 (Solución). Ejercicio Práctico Geografía e Historia.

Volvemos en este caluroso lunes de mayo con las respuesta a nuestro último ¡Ponte a prueba! semanal. La misteriosa imagen que os dejábamos dejó mudos a nuestros seguidores en redes sociales. Pero lo cierto es que detrás de aquellos misteriosos engranajes había una famosa pieza de museo. Se trata de los restos del mecanismo de Anticitera. Este misterioso engranaje formaba parte de una rudimentaria maquina de funcionamiento similar a los relojes que aparentemente servía de calendario.

Al parecer los investigadores apuntan a que servía para predecir posiciones astronómicas y eclipses por hasta diecinueve años. Las teorías más aceptadas creen que predecía y fijaba la fecha de los seis certámenes panhelénicos de la antigüedad: los Juegos Olímpicos, los Juegos Píticos, los Juegos Ístmicos, los Juegos Nemeos, los Juegos de Dodona y los de la isla de Rodas.

El mecanismo se localizó a comienzos del pasado siglo en una excavación submarina. A partir de su extracción las investigaciones han ido esclareciendo que dispositivos de este tipo fueron muy abundantes en la antigua Grecia. Gracias a menciones como las que hace Cicerón en La República, donde se alude a ingenios mecánicos similares, sabemos de la existencia de otros objetos similares. Además, existen fuente medievales como Kitab al-Hiyal, o Libro de Mecanismos Ingeniosos, donde se describen más de cien dispositivos mecánicos, algunos de los cuales datan de antiguos textos griegos preservados en monasterios.

Esperamos que la entrada os tenga entretenidos un buen rato. El viernes volvemos con más. Que tengáis una buena semana.

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